Una profunda zambullida en uno mismo

“NONE es un pequeño corto que explora el equilibrio entre luz y oscuridad. Tiene una narrativa personal que juega con la noción de encontrarte a ti mismo en medio del ruido a tu alrededor”.

Palabras de Ash Thorp, creador de esta enigmática pieza con la que podéis abrir boca mientras llega el nuevo vídeo nocturno  el cual, por cierto, ¡está al caer! Ya sabéis que, aunque llevemos una temporada sin dar guerra, agazapados en los rincones más oscuros de la noche urbana, en Can Fantasma nunca se descansa. Muy pronto, más.

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“Nostalgies” o ese lugar que tal vez nunca existió


“There are as many nostalgias as there are times, countries, nationalities, traditions, beings. In order to capture the plurality of the definition, the chosen role for this purpose is that of a documentarist, an interpreter, an aesthetic observant. The film is a visual experimentation exploring these different definitions by putting together different audio and visual testimonies. Going backwards, forwards, the mind recreate a new time ; not a new house nor a lost city, but a new present.”

Recorrido Urbano #2: EXPO 2008 (Zaragoza)


A mediados de octubre aprovechamos un viaje a Zaragoza para pasearnos por el semiabandonado recinto de la EXPO que tuvo lugar en Zaragoza en 2008, y que lamentablemente, después del enorme desembolso e impacto ecológico y urbano que supuso para la ciudad viene sufriendo el mismo destino que otras sedes de pasados eventos similares.

Hoy los terrenos que acogieron la EXPO son un espacio negado, una especie de fantasma distópico que apenas acoge vida y en el cual, además, muchos espacios permanecen vallados, prohibido el acceso, mutilado su aprovechamiento por parte de una ciudadanía que apenas disfrutó de los supuestos fastos de la fiesta durante unos meses hace 5 años. Ya nadie se acuerda de aquello, pero sus construcciones quedan en pie como ruinas de un futuro que nunca llegó.

Natxo

Es doloroso y triste pasear por estos jardines. Se hace difícil ver tanta valla, tanta señal de prohibido. Edificios a medio construir, otros acabados pero vacíos de actividad, o que han sido expoliados, robado el cobre, los azulejos, incluso apedreadas las puertas. Paseo por una ciudad que no existe, que se exhibe a sí misma ajena a su propia pobreza. Los aspersores funcionan todos los días. Es lunes pero por allí casi no pasa nadie. Muros de hormigón, grandes geometrías. Despachos punteros inventando tecnologías que no servirán a nada, a nadie. Un puente pabellón único en su género (según nos informan los carteles diseminados por el recinto) que se alza como un tumor encima de un río incapaz de soportarlo.

Los grandes arquitectos proyectan: no se sabe qué uso se le dará a la obra, tanto da. Se genera entonces una acumulación de estímulos extraños: barreras que no impiden el paso de nadie, taquillas que no venden entradas, puntos de información a los que nadie acude pero que sin embargo están forrados de símbolos de prohibición. Se ve un anfiteatro que no acoge ya ninguna actuación, ni lo hará, ha sido vallado (de nuevo las vallas, siempre las vallas, obsesión contemporánea y al mismo tiempo un elemento contrario a la idea misma de ciudad, de elementos mezclados, de ósmosis).

Ruinas de la economía de la deuda, edificios vacíos, usos mutilados. La ciudad vive de espaldas a esta realidad de cemento que supuestamente habría estado pensada para todo lo contrario. Una ciudad del agua dentro de una ciudad en el desierto. Un espacio pensado casi para prohibirse a sí mismo. Construido como exhibición con el dinero de todos pero que de facto ni siquiera es para unos pocos, sino para nadie.

Anna

Arribar a un lloc on només pots veure el passat, un passat ostentós que provocà la construcció desmesurada de m2 i més m2 del que actualment són runes o buits. Em sembla fins i tot graciós el fet de veure de fons el desert dels Monegros, àrid, pelat, deshabitat i com es relaciona amb l’espai de l’Expo, un buit semi en runes que no deixa de ser un desert construït.

Tenim tot el que cal per a una gran exposició: grans vies de connexió, aparcaments inabastables, grans zones verdes amb parcs infantils i cafeteries, pavellons de totes les mides i colors i fins i tot, un telecadira! Ja ha passat, fa molt temps, l’esperada exposició. I ara que? Doncs ara ens dediquem a mantenir els parc i jardins ben cuidats i regats i a buscar usos per a totes les construccions, la meitat d’elles en estat deplorable.

Passejant es té sensació de fracàs. Per una banda, obvi per la mala gestió de recursos, economia i necessitats que generen espais de consum ràpid i no planificats per ser viscuts en el futur. I per una altra una sensació de fracàs com a societat que permetem que uns quants gestionin la nostra ciutat i ens diguin com i quan la hem de viure.

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Recorrido Urbano #1: Plaça de Sants (Barcelona) – Parque de Can Mercader (Cornellà)


El pasado sábado, 5 de octubre de 2013, llevamos a cabo la primera actividad/experimento dentro del marco del Proyecto LUPA. En parte, dicho proyecto tiene como objetivo estudiar la relación entre la percepción del entorno, la creación audiovisual y la práctica de los espacios urbanos. Basándonos de lejos en las prácticas del situacionismo o el land art y en diversos textos de antropología urbana, estamos interesados en los paseos y recorridos por lugares poco explorados de la ciudad, para observarlos, reflexionarlos y crear a partir de ellos.

Este primer paseo se realizó aprovechando una actividad programada por los colectivos LaCol y Raons Públiques, dentro de una serie de actividades destinadas a facilitar la participación vecinal en el proceso de transformación del espacio conocido como “Calaix de Sants” (cajón de Sants), un punto conflictivo del barrio barcelonés de Sants en el que las vías del tren (la estación de Sants, núcleo central de las comunicaciones por ferrocarril, está muy cerca) provocan una fractura, partiendo el tejido urbano en dos. Sobre estas vías se ha construido una enorme estructura de cemento y cristal que las cubre a lo largo de 700 metros, y sobre las que, supuestamente, se querría situar un parque, decisión que no es bien vista por todos los vecinos. Como colofón del proceso participativo, los organizadores quisieron dar un paseo que llevase el proceso de transformación a la totalidad del área metropolitana, para hacer entender a los vecinos que este tipo de grandes decisiones infraestructurales no sólo se circunscriben al área concreta que afectan. Abrir la escala.

Por nuestra parte, nos dedicamos a observar, grabar en vídeo (podéis verlo encabezando el post), dibujar esbozos y grabar algunos audios. Nuestro criterio era el puro interés personal en lo que percibíamos. Las reflexiones que apuntamos a continuación se articularon más bien a posteriori, dejando a la intuición hacer su trabajo durante el recorrido.

Natxo 

La ciudad me parece hecha de discontinuidades, rupturas y superposiciones. De acumulación de ruidos y trabas físicas. Los muros parecen estar por todas partes, la conexión se hace difícil, no parece haber un horizonte determinado. En el centro de la ciudad, todo es claro. Conforme nos alejamos, la ciudad se vuelve críptica, indescifrable, el peatón está obligado a luchar contra vallas, muros, desniveles. El tren, desde ese punto de vista, corta como una navaja, parece una representación de la preponderancia de la mercancía. Las vallas y las rejas están por todas partes, grandes y pequeñas. Conforme nos adentramos en la periferia, aparecen muchos espacios abiertos y olvidados, aparece un desorden que en realidad no parece tan desordenado como los paisajes anteriores, todo suturas, cemento, golpes de sierra. Aquí los paisajes parecen disolverse, crear incongruencias, pero uno se siente cómodom la vista fluye. Me pregunto cómo afectan las fracturas físicas de la ciudad, el constante enfrentamiento a barreras visuales y físicas a quienes las viven cotidianamente.

Anna

“Començo amb la sensació d’excés d’informació, més que una deriva és un recorregut guiat i no em trec del cap la possible contaminació o perversió que estan patint els meus sentits. Puc imaginar el passat i el futur del que camino però en la direcció que m’estan marcant.

M’allunyo del grup.

Entrem en territori que em porta records. No he estat per aquests carrers abans però els he viscut i caminat per relats de família. Em són propers. Acabo orientantme, sabent que hi ha rutes que he fet durant anys en cotxe i d’altres que em deixava arrossegar de la mà. Els sons no són els que sento sinó els que estan a la memòria”.